Cuando el plan del alma cambia el rumbo: el reacomodo que necesitábamos. 🌠✨ TEMPORADA DE ECLIPSES. 🌑☀️
¡Hola a todos!
Estuve esta semana muy en mi quietud, escuchando ese silencio sabio que no calla, sino que me habla directo a la mente y al corazón.
Entendiendo todo lo que desde principios de año sentía y les decía que se venía: esos sacudones de la vida destinados a movernos el piso, esos momentos que nos empujan a transformarnos sí o sí. No pensé que fueran movimientos sísmicos textuales.
Un cambio colectivo profundo que comparaba con algo peor que una pandemia, pero que tiene esa misma fuerza de reestructuración global: les decía que algunos lo iban a vivir y sentir en carne propia, y otros los acompañaríamos desde la distancia. De alguna forma, insistía en que me preocupaba Cali.
Todo este movimiento astrológico tiene una implicación directa y toca con particular intensidad a la cruz fija: Tauro, Leo, Escorpio y Acuario. Por mi lado: Sol en Tauro, Luna en Leo y Ascendente en Escorpio… ¡tengo 3 de 4 en la mesa!
Sabían que Cali es de signo Leo ♌️, ascendente Tauro ♉️ luna en Libra ♎️
Es complejo traducir todo esto al lenguaje de la astrología cuando las emociones están a flor de piel, pero mucho de lo que estamos presenciando ya estaba escrito en los tránsitos y aspectos planetarios. La Tierra se está reacomodando y nuestras vidas también. Por ahora siguen los sismos en distintas partes del mundo (Filipinas, España...) y los ecos de los eclipses se sienten con fuerza.
Como les hemos venido diciendo: ojo, que esto apenas comienza. Solo con el tiempo veremos con claridad el verdadero «para qué» de cada sacudida. Estamos en EL PORTAL ENTRE ECLIPSES.
El eje Leo ♌️ – Acuario ♒️ toma el mando en nuestra carta natal y a nivel colectivo para mostrarnos el poder de la autenticidad, del liderazgo sin buscar protagonismo y el sentido de comunidad, de equipo, de ciudad.
Pero no podemos cruzar esa puerta sin antes validar y cerrar como corresponde el ciclo de los últimos 18 meses con el eje Virgo ♍️ – Piscis ♓️: ese tránsito que nos invitó a elevar la fe, conectar con el amor crístico, disolver miedos y trascender viejos nudos kármicos.
Por eso, entendimos perfecto el sentido detrás de cada ajuste, enredo y cambios recientes con nuestro "Encuentro de Almas 2026". No era en agosto, era en septiembre; no era en la isla, era en un espacio nuevo y renovado donde nos daremos el permiso de jugar, reconectar con nuestro niño interior y abrazar la magia y el brillo que Leo nos regala, así como hacer cosas juntos muy Acuario para prepararnos para los próximos 18 meses, comprendiendo qué es lo que nuestra carta nos marca como camino.


